7 de abril de 2013

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Reencontrarse con un viejo amigo

Seguro que os ha pasado alguna vez. Habéis leído un libro, comic, saga, lo que sea, y te has enamorado. La historia es perfecta, los personajes son... adorabales, heroícos, graciosos... lo que toque. Y te llena. Porque, por un segundo, eres ese personaje. Porque, por unos minutos, sientes lo que siente. Porque, durante unas horas, no vives en el mundo real.


Pero todo viaje llega a su fín, y tienes que decir adiós a esa historia, a ese libro que se ha convertido en un compañero. Papel y tinta se agotan, hasta que al final ya no queda nada más que devorar, nada más que leer. Entonces dejaremos a ese pequeño amigo inanimado en la estantería, y seguiremos adelante. Muchas veces desearemos releerlo, y lo haremos, aunque ya no sea como la primera vez.

Mucho tiempo después, de la mano del mismo autor o autora, saldrá otro libro. Puede que nos atrevamos a comprarlo, deseando volver y recuperar esa magia que antaño tuviera su otra historia. Puede que no, puede que tengamos miedo de llevarnos una desilusión y por ello ni lo intentemos. Lo que está claro es que el que no arriesga, no gana.

Así que al final compramos el libro. Y nos acurrucamos en la cama, esa misma que nos ha servido de castillo o de barco pirata, según pintara la ocasión; nos sentamos en el sofá, en el suelo, mirando fijamente ese armario que creíamos que nos llevaría a Narnia; nos ponemos en el jardín, debajo de ese árbol en el que se posan los sinsajos. Entonces abriremos el libro, esa nueva puerta a otro mundo. Y empezaremos a leer.

No es la misma historia, puede que ni siquiera sea el mismo mundo. Los personajes no tienen nada que ver, no se parecen ni en el blanco de los ojos. Pero te da igual, porque sabes que has regresado a casa. No sucede siempre, claro, pero cuando sucede... es mágico, ¿no creéis? 

"Los libros son la única magia verdadera" No sé si será cierto. Probablemente sí. De momento, en mi mundo actual la magia se invoca mediante jeroglíficos.

¿Y vosotros, olvidados? ¿Conocéis esta sensación? Seguro que sí. Contadnos, ¿en qué mundos os habéis sumergido? ¿Con que viejos amigos os habéis reencontrado?


1 comentario :

  1. Me ha encantado tu entrada, me he puesto nostálgica.

    A mi me sucedió a los 12 o 13 años... con El Señor de los Anillos, te juro que ¡¡yo estaba en la Tierra Media por el periodo que leí y releí la trilogía!!

    Ya después no he vuelto a sentir esa magia tan intensamente, aunque con El Nombre del Viento y El Temor de un Hombre Sabio de Patrick Rotfuss lo he flipado en colores... y casi me sentí de nuevo parte de la historia y que todo ese mundo ficticio era real.

    Pero el recuerdo de mi juventud y la trilogía de ESDLA... eso nunca lo olvidaré, fue único y mágico.

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